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La sangre derramada por el día del soldado

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Monclova, Coah.- Baclofen for sale, zithromax online. La historia recuerda el sangriento episodio conocido como “La Decena Trágica”, nombre que se le da al cuartelazo ocurrido en la Ciudadela en la capital del país con el único fin de derrocar al presidente Francisco I. Madero entre los días 9 y 18 de febrero de 1913.

Los soldados sublevados al mando del general Mondragón liberaron a los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz iniciándose el famoso sitio tras atracar dependencias de Gobierno.

Al surgir diversos grupos de insurrección que se oponían a los eventos que sucedían y no contaban con los recursos suficientes para hacer frente a los federales, Venustiano Carranza comenzó a unificarlos.

Y fue precisamente hace 104 años, un día 19 de febrero de 1913, cuando el barón de Cuatro Ciénegas promulgó un decreto que tenía como fin unificar y organizar a los insurrectos en un mismo ejército.
Bajo esa bandera que exaltaba la unión entre aquellos hombres que buscaban el progreso de México nació el Ejército Revolucionario o primer Ejército Constitucionalista

EL HÉROE GUACHICHIL

En 1932, la Secretaría de la Defensa Nacional escogió el 27 de abril para celebrar el Día del Soldado en honor a un indio cuya valentía quedó más que demostrada durante la guerra de Intervención Francesa.

Su nombre es conocido pues en Monclova una calle de la colonia Progreso lleva su apelativo pero…¿Sabe quién fue y qué hizo?

Ese día pero de 1867, José Cosme Damián Carmona Ortiz, mejor conocido como Damián Carmona, desempeñaba su cargo como centinela, durante el sitio de Querétaro.

Nació el 26 de septiembre de 1844 en San Luis Potosí, hijo de Francisco Carmona y Juana Ortiz, el guachichil, ingresó al 5º Batallón de Infantería estando a las órdenes del capitán José Verástegui.

Servían a las fuerzas republicanas de Benito Juárez, y Carmona, quien actualmente representa el temple férreo y determinación con el cual debe contar un miliciano mexicano, se cubriría de gloria a los 23 años de edad.

En su puesto de vigía, mientras nuestros compatriotas se batían en mortal batalla contra el ejército más poderoso de su tiempo, Damián estaba atento para avisar cualquier novedad.

De pronto una peligrosa granada le fue lanzada por el enemigo y quiso el destino que golpeara su rifle, (como un bate de beisbol) saliendo botada a dos o tres metros.

El estruendo fue demoledor y sólo su arma quedó hecha añicos pero se mantuvo inamovible en su puesto y cuentan las crónicas de aquellos tiempos que lejos de asustarse pidió a su Capitán un fusil nuevo para seguir prestando el servicio a la patria.

Esa valentía le dio el ascenso a Cabo pero fue hasta el 10 de junio cuando sus superiores le impusieron una corona de laurel, que fue bellamente adornada con 114 pesos en oro, reconocimiento enviado por el gobernador de San Luis, Juan Bustamante.

Aquel humilde indio tuvo el máximo honor y el 15 de junio fue elevado a Sargento Primero. El héroe murió dos años después, el 1º de marzo, víctima de tifo.

SE RESPETÓ LA FECHA SÓLO 18 AÑOS

Febrero fue un mes decisivo en los hechos posteriores a los inicios de la Revolución Mexicana pues el 20 de febrero de 1913, subió al poder Victoriano Huerta, considerado como un usurpador tras el golpe de estado en el cual traicionó al Presidente.

El 22 de febrero, el derrocado Francisco I. Madero y quien fuera su vicepresidente José María Pino Suárez, fueron acribillados a un lado del Palacio Negro de Lecumberri en la ciudad de México a manos del soldado Francisco Cárdenas Sucilla.

El Ejército Constitucionalista ya era una realidad para 1913 y su institución se vio reforzada el 26 de marzo del mismo año al promulgar Carranza el Plan de Guadalupe donde exhortaba a desconocer el Gobierno de Victoriano Huerta.

Los héroes estaban hastiados de todo lo que ocurría y Carranza llamó a la unidad de las fuerzas para enfrentarse a Huerta y quitarle el poder que en base a sangre había obtenido.

Se establecieron las bases estratégicas siendo los principales líderes, Francisco Villa con la División del Norte, Felipe Ángeles, Álvaro Obregón con el ejército Noroeste, Pablo González por el Noreste y Emiliano Zapata por el Sur.

Los triunfos de 1915 hasta 1919 hizo que el ejército se consolidara manteniendo un orden en la Nación en tiempos del presidente Carranza y por si fuera poco ya estaba regido por la Constitución promulgada el 5 de febrero de 1917.

Pero no fue hasta culminar la denominada Guerra Cristera que duró de 1926 a 1929, durante el mandato de Plutarco Elías Calles cuando finalmente las fuerzas armadas se reformaron lo que culminó el Ejército Constitucionalista convirtiéndose en Ejército Mexicano.

Fue hasta el 22 de marzo de 1950 cuando el presidente Miguel Alemán Valdez decretó que el Día del Soldado fuera el 19 de febrero en honor a la creación del Ejército Constitucionalista y el 27 de abril se convirtió, en el Día de la Infantería.

INSTITUCIÓN SÓLIDA EN DEFENSA DE MÉXICO

Los militares están organizados en doce regiones y 45 zonas militares, a Coahuila le corresponde la región XI con sede en Torreón y a la Sexta Zona en Saltillo.

Nuestros soldados cuentan con tres planes estratégicos: El Plan DN-I que es el que se utilizaría para enfrentar un país invasor; El Plan DN-II diseñado para combatir las fuerzas que socaven la estabilidad de las instituciones y El Plan DN-III que es el que el ejército implementa para ayudar a la población en caso de desastres naturales.

Episodios gloriosos y otros ambiguos son los que ha protagonizado nuestras fuerzas armadas que hasta la actualidad siguen apoyando la soberanía nacional salvaguardándola.

Y como lo escribió en el Himno Nacional Francisco González Bocanegra en 1853 y musicalizado por Jaime Nunó: “Más si osare un extraño enemigo profanar con sus plantas tu suelo, piensa ¡Oh patria querida! que el cielo, un soldado en cada hijo te dio”.

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